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Tercer cañón. Desfiladero de los Gaitanes y pared Sur

Tercer cañón. Desfiladero de los Gaitanes y pared Sur

El acceso al tercer Cañón se hace por un tramo "colgado" de pasarelas situadas a más de 100 metros de altura. Es la parte más sobrecogedora del recorrido. El último tramo del Caminito se realiza a través de escaleras y una Pasarela colgada que discurren a su vez por encima de la antigua Pasarela de la pared Sur. Mirando hacia abajo verá la nueva Central Hidroeléctrica del Chorro.
En este tramo, desde el principio, encontramos:

 

Inicio de la segunda Pasarela (2500 m. recorridos)

El acceso al tercer Cañón se realiza por un tramo colgado de Pasarelas que va serpenteando por las paredes extraplomadas en un recorrido mucho más aéreo y estrecho que bordea todo el Desfiladero de los Gaitanes, incluido la Falla Chica con su cerrado vértice. Discurre por una longitud de 800 m con paredes de 250 m sobre nuestras cabezas y a más de 100 m sobre el nivel del río hasta llegar al Acueducto y Puente Colgado. Algunos tramos se encuentran a 1 m sobre las antiguas Pasarelas, llegando primeramente a una gran curva bajo el Peñón del Cristo y al "Recodo" que en su altura acoge un conjunto de Cavidades. En el recorrido, acompañado por "el cable de vida" como protección, le sorprenderán dos columnas calizas que marcan la entrada al Desfiladero "el Tajo de las Tres Cruces con los Nichos de San Cristóbal" a la izquierda, y "el Peñón del Cristo o Castillón de la Ermita" a su derecha.

Este último Cañón es el mejor para contemplar la verticalidad de los estratos montañosos. Mire desde el río, y vaya subiendo hasta las vías del ferrocarril y siga hasta las cumbres: son más de 250 m. El paso por las nuevas Pasarelas permite también mirar entre las tablas, con cierto desasosiego, los restos del antiguo Caminito del Rey, muy deteriorado tras más de un siglo de vida. Este recorrido le hará sentir que sale al río y vuelve al interior de la montaña en varias ocasiones debido a las fallas transversales abiertas por la erosión.

Pasarelas del Caminito del Rey vistas desde el lecho del río Guadalhorce. Tercer cañón, desfiladero de los Gaitanes

 

Sabina centenaria (2550 m. recorridos)

Iniciando las Pasarelas y recorriendo unos 100 m, tras pasar bajo las jícaras de cristal y porcelana de la antigua electrificación, llegará a una curva donde se divisa ya plenamente el viaducto del ferrocarril y las grandes Hornacinas naturales de San Cristóbal. Allí mismo debe levantar la vista para contemplar "la Sabina marítima centenaria", ejemplo destacado de la vegetación rupícola de este gran Desfiladero de los Gaitanes, entre otros arbustos. Lo curioso, y casi inexplicable, de esta Sabina es que ha crecido literalmente en las rocas, habiendo sobrevivido durante cientos de años en unas condiciones extremas.

Unos metros más adelante, en un pequeño recodo, deberá levantar la vista otra vez para ver una plaquita clavada con clavo de alpinista que recuerda el accidente mortal (2010) de un joven alpinista suizo. El texto de la placa, que incluye un dibujo de su rostro, comienza así "In Memoriam. Raphael Pyffer 14. März 1985 - 14 Februar 2010....". A lo largo de la pared son numerosos los clavos, cadenas, hebillas, etc. de alpinismo clavados en la pared. Para ver como cómo se jugaban la vida los escaladores antes de la restauración del Caminito, eche un vistazo a alguno de los vídeos que se incluyen en esta web.

Seguro que se pregunta cómo es posible que exista toda esta vegetación "prisionera" en los cañones, donde nunca hubo un incendio ni el ser humano ha podido modificar sus condiciones. Es un verdadero bosque vertical que la reapertura del Caminito ha permitido volver a observar tras décadas de cierre y abandono.

Desfiladero de los Gaitanes. Tercer cañón. La Sabina Centenaria

 

Cuevas del Peñón del Cristo (2650 m. recorridos)

Dejando atrás la placa conmemorativa del alpinista suizo, iniciamos otra curva más grande para entrar, a través de unos escalones, en "el Recodo del Gran Gaitán" desde donde se pueden apreciar perfectamente la antigua Pasarela, las Hornacinas de San Cristóbal y al final de la nueva Pasarela el Balcón de Cristal que sale de la pared. Llegado a su centro tendrá justo enfrente el Viaducto del ferrocarril y por encima de su cabeza dos bocas de salida de las "Cuevas del Peñón del Cristo". La pared presenta un color ocre arcilloso, consecuencia de la "tierra rossa" procedente de la erosión del interior de las cavidades que se veían desde el tren y que fueron tipografiadas en los años ochenta. En algunas de ellas se han encontrado vestigios del periodo del Bronce. Saliendo del Recodo, con una perspectiva más lejana, las podrá apreciar mejor.

Todas las Cuevas han sido catalogadas y estudiadas por espeleólogos y arqueólogos, una de ellas "AD-05b" es la de mayor y complicado recorrido espeleológico, con distintas formaciones y dos bocas. Para acceder y salir de ella, incluso por la Pasarela hay que utilizar técnica de rapel.

El Caminito del Rey. Foto de Juan María Álvarez

 

Hornacinas de San Cristóbal (2690 m. recorridos)

La alta mole rocosa del cerro de San Cristóbal con sus grandes oquedades, a modo de nichos naturales, son conocidas como "Hornacinas de San Cristóbal" que vienen sorprendiéndonos desde la entrada de la Pasarela en distintas perspectivas. Pero es al situarse en el punto del Balcón de Cristal, desde donde las podemos admirar de una forma mas detallada, pues las tenemos justo enfrente. Aquí también, al mirar hacia su cima podrá observar el vuelo suspendido de los buitres de la cercana colonia o "Buitrera del Chorro". La mole rocosa es conocida también por "Tajo de las Tres Cruces", o como "Tajo de los Tres Techos" por los escaladores, haciendo referencia a sus tres grandes extraplomos. En su alta pared y a través de las vías de ascensión se han celebrado distintos campeonatos oficiales.

Si eres afortunado tendrás la ocasión de contemplar a escaladores ascendiendo por algunas de las vías que llegan hasta la cima. La impresión que se recibe es enorme, pero por su puesto no igualable a la adrenalina que debe recorrer el cuerpo de estos deportistas.

El ferrocarril visto desde el Caminito del Rey restaurado

 

Balcón de cristal (2690 m. recorridos)

Como habrá observado hasta este punto emblemático del recorrido, el Desfiladero de los Gaitanes es el tramo mas espectacular, no sólo por sus valores geológicos, sino también por la antigua infraestructura desarrollada para el ferrocarril (túneles, viaductos, camino de servicio..). Pero aún hay más, "el Balcón de Cristal" que sobresale de un espolón rocoso y de la propia Pasarela es una prueba de vértigo para muchos visitantes, sobre todo al pisar el suelo de cristal, pues se percibe una sensación de estar suspendido sobre el vacío, además de poder ver más cerca todas esas estructuras y la inmensidad del Cañón con los plegamientos verticales frente por frente. Un cartel aconseja por seguridad no estar más de cuatro personas, aunque las pruebas de carga se han hecho con un peso muy superior.

Desde este Mirador verá de frente la línea férrea, y su propio caminito de servicio, además del Túnel y del Viaducto que en su día sustituyó al de hierro, al igual que los demás. Para perforar los túneles se utilizaron cartuchos de dinamita, tantos que en algún momento estos llegaron a escasear. No obstante, a pesar de las dificultades orográficas, el tramo Málaga-Córdoba se hizo en tan sólo seis años.

El Caminito del Rey. Foto de Juan María Álvarez

 

Playa fósil y ammonite (2750 m. recorridos)

Abandonando el Balcón de Cristal con el Viaducto a su espalda y el Puente del Canal al frente, tendrá que recorrer un largo tramo para tomar una curva para divisar un arbusto que sale de la pared. Unos metros antes, justo debajo del cable pasamanos, es el punto donde se está la huella de un "ammonite", molusco cefalópodo de los mares del Devónico (400 m.a.) hasta finales del Cretáceo (65,5 m.a). El fósil protegido por una placa de metacrilato, en la zona de "la Playa Fósil" por sus huellas ondulantes, confirma que este lugar estuvo sumergido durante esos periodos geológicos. Por debajo, y por encima de la Pasarela, se sitúan otros fósiles fuera de su vista, aunque sí puede observar los de la pared de enfrente. A partir de aquí un tramo angosto desemboca en "la Falla Chica" y su vértice "V" propiciado por los plegamientos, que le hará cambiar de sentido y donde se localiza una abertura del Canal subterráneo protegido de desprendimientos por una bóveda, y "el Puentecito" de la antigua Pasarela.

Esta pared, en sí misma, es un gran vestigio de Playa jurásica, donde se conservan las ondas del fondo arenoso perfectamente cristalizadas durante cientos de metros cuadrados, lo que la convierte en un fósil de enorme proporciones. El término de ammonites deriva del griego y hace referencia a la cornamenta de los carneros. Así en Egipto, el dios Amón estaba representado por una cabeza de carnero. Estos fósiles estaban depositados en los fondos arenosos que se convirtieron en estratos rocosos verticales durante su levantamiento.

Huellas de amonite. Caminito del Rey

 

Tirolina y el viaducto de agua (2900 m. recorridos)

Saliendo del Vértice de la pequeña Falla, y debido al cambio de sentido, la Pasarela continúa sinuosamente teniendo a su izquierda el tramo recorrido y el Viaducto, hasta doblar una curva con la visión muy cercana del Puente del Canal. Aquí acaba la Pasarela en unos escalones y en un espacio con piso de hormigón donde estaba el anclaje de "la Tirolina" utilizada para traer materiales desde el ferrocarril. En esa zona alargada, donde se ubicaba una caseta del vigilante del Canal, se ha dispuesto un banco de madera  donde guardar turno para cruzar el Puente y frente a las placas del accidente de la Tirolina. En cuanto al antiguo Puente acueducto o "Viaducto Eugenio Ribera", fue una obra (1904) de compleja ingeniería para trasvasar el agua "Puente del Canal" entre las dos paredes del Desfiladero. Justo antes de subir la escalera, a su derecha, se localiza la salida subterránea del Canal a partir de una gran cavidad en la roca rehabilitada en 2017 para salida de la visita alternativa por su interior.

El  Puente acueducto para el trasvase de agua (35 m) entre las dos paredes verticales de 300 m de altura, fue proyectado por el ingeniero José Eugenio Ribera Dutaste, por encargo a su vez de los ingenieros Leopoldo Wener y Rafael Benjumea. Para su realización se utilizó una técnica muy arriesgada valiéndose de unos cables tensores que sostuvieron un entablamento que se convirtió en la base de un encofrado de madera. Los trabajos en el Desfiladero se hicieron por operarios colgados, algunos marinos, en el vacío y a 105 m sobre el cauce del río.

El Puente Acueducto de Ribera o Viaducto del Canal, que costó 30.000 pesetas de las de 1904, no sólo se utilizó para cruzar el agua de una vertiente a otra, sino que servía también para el paso de personas que utilizaban el Caminito del Rey. En la actualidad, igualmente se utiliza para trasladar agua de un lado a otro, aunque forzada o entubada.

Llegada al Puente de Ribera. Caminito del Rey

 

Puente colgante (2900 m. recorridos)

Subiendo los escalones de madera hay que atravesar ya la alta Pasarela metálica "Puente Colgante" anclado con largos tirantes a 105 m de altura, de pared a pared, y con 35 m de longitud. Esa anchura y profundidad le transmitirá una gran sensación de vacío al mirar hacia abajo, pues el suelo está calado en rejilla lo que permite apreciar directamente el abismo, y a veces el caer del agua "mariposas de agua", como los lugareños llamaban a las gotas que caían al vacío reverberadas por el sol. Y si su equilibrio se lo permite, puede mirar también hacía arriba para ver una vez más el vuelo de los buitres. Para su seguridad decir que el Puente fue sometido, antes de su inauguración (2015) a pruebas de carga de hasta 50.000 kg. Nada más salir tendrá la visión del conjunto de “calizas jurásicas" en estratos totalmente verticales que caen sobre las aguas formando una gran columna de entrada al Cañón.

Antes de llegar al Puente Colgante, en el rellano hormigonado que sustituye a las tablas de madera de la Pasarela, frente al banco, se localizan también las placas recordatorias de varios accidentes acaecidos en el Desfiladero de los Gaitanes antes de la rehabilitación de 2015. Estas placas fueron enclavadas en ese lugar por deseo expreso de sus familiares.

El Caminito del Rey. Foto de Juan María Álvarez

 

Pasarela de salida y paso sobre el puente y el túnel del ferrocarril (2950 a 3200 m. torno Sur)

El último tramo del Caminito se realiza a través de escaleras y una Pasarela colgada que discurren a su vez por encima de la antigua Pasarela de la pared Sur. Mirando hacia abajo verá la nueva Central Hidroeléctrica del Chorro y a su derecha, y arriba, la Chimenea de Equilibrio del embalse Superior Tajo de la Encantada que recibe agua de una tubería que salva un desnivel de 400 m. Allí, en las Mesas de Villaverde, se conservan los restos de la ciudad fortificada de Bobastro, importante yacimiento mozárabe donde el caudillo muladí Omar Ben Hafsún tuvo en jaque a los emires de Córdoba. La Pasarela le llevará a un pequeño recodo con dos bancos para descansar antes de subir las empinadas escaleras que salvan el Puente y Túnel del ferrocarril, para acabar después en una puerta con torno que da acceso al sendero de salida.

¿A que no sabe que estas paredes tan verticales, el trazado del ferrocarril y algunas otras zonas han sido llevadas a la gran pantalla con actores de renombre internacional?. Una de estas películas fue "El coronel Von Ryan" (su título original fue "Von Ryan's Express") dirigida por Mark Robson en 1965 y protagonizada por Frank Sinatra, Trevor Howard y una joven Raffaella Carrá.

El Caminito del Rey. Foto de Juan María Álvarez