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El Valle del Hoyo

El Valle del Hoyo

El agua del río, tras grandes cárcavas y rápidos que producen un gran ruído, se ramansa y entra en un gran espacio natural con frondosa vegetación. Entramos en el Valle del Hoyo. En esta nueva zona, con un paisaje muy diferente, encontramos:

 

Descansadero y paneles informativos (910 m. recorridos)

El agua del río, tras atravesar las grandes cárcavas y rápidos del final del segundo Cañón, se remansa y entra en un gran espacio natural con una frondosa vegetación. Es la entrada al Valle del Hoyo que se irá abriendo, en un paisaje muy diferente, hasta vislumbrarse al final de la depresión el último Cañón "el Gran Gaitán". Así pues pisando tierra firme, dejará atrás el Mirador y el ferrocarril, internándose en el Valle acompañado por el Canal en superficie en un recorrido hasta la salida de unos 1800 m. A lo largo del sendero se irá encontrando distintos elementos de la canalización (puentes, compuertas, taludes, desarenadores...) destacados hitos naturales (charca del Sapito Pintojo, pinares silvestres, cueva de los murciélagos...) descansaderos y paneles Informativos. El trayecto se desarrolla a los pies de los Tajos de Almorchón y frente al Tajo de Ballesteros con sus interesantes buitreras donde podrá ver sobrevolando algunos ejemplares dependiendo de la hora.

Así pues, el espacio central del Desfiladero de los Gaitanes está ocupado por un circo de montañas configurado por las paredes de los Tajos de Almorchón a la derecha (Ardales) y a la izquierda por las laderas de Antequera donde circulan los trenes con tres grandes formaciones rocosas (los Tajos de Ballesteros, el Tajo de los Estudiantes y la Huma --esta última con 1191 m--). Todo ello ha configurado un Valle cerrado que no deja de sorprender al visitante por el color verde del bosque de pinos, con algunos manchones silvestres y el esmeralda del agua del río.

Visitantes recorriendo el Caminito del Rey en la entrada al Valle del Hoyo

 

Descansadero junto a la abertura del Canal (1200 m. recorridos)

Bajando por una vereda terriza, llegará a una estrecha curva donde vuelve a aparecer el Canal en una corta abertura de unos 4 m protegida por cables y que vuelve a ocultarse. La senda sigue bajando de forma sinuosa, con la vista de un meandro del río y el Peñón de Cristo al frente, hasta llegar a otra abertura mucho más larga del Canal protegida también por cables y junto a una caseta y la baliza de 1200 m. Aquí, en un lugar acotado por pinos, se ha establecido un descansadero con banco y un panel informativo sobre la "Flora", donde podrá realizar otro alto en el camino teniendo una amplia panorámica del  Valle del Hoyo, y a su izquierda el Tajo de Ballesteros y el Tajo del Estudiante con la cantera en su base. A partir de este punto la estrecha senda realiza una larga y pronunciada bajada, perfilada por cables de seguridad, hasta llegar a un talud vegetal o gran malla negra para evitar el deterioro de la ladera y de donde  surge un muro de raíces/vegetación. Un poco más abajo llegará a otro hito significativo.

Muchas de las plantas que se ven a lo largo del recorrido están protegidas y, algunas, en peligro de extinción por su extremada singularidad, caso de la Rucapinos africana, Sarcocapinos baetica (zapatitos del señor), Campanula mollis (campanilla de roca), Chaenorhinum rubiflolium o Cytissus moleroi (escoba).

El Valle del Hoyo. Abertura del Canal II. Descansadero

 

Charca del Sapito Pintojo (1380 m. recorridos)

Ha llegado a un recodo sombreado con derruidas estructuras del Canal de agua (paredones, taludes compuerta...) que en su día formaron parte de otro Desarenador de donde proviene un suave chorro de agua que alimenta "la Charca del Sapito Pintojo". Este hábitat, para el pequeño anfibio y endemismo de la zona, fue acondicionado en 2015 como espacio natural donde pudiera desarrollarse, a partir de la puesta de huevos y su reproducción, al igual que otro lugar que podrá observar al final del Valle para “los murciélagos”; actuaciones que tratan de mejorar y recuperar la vegetación y la fauna autóctona. Es por tanto uno de los pocos espacios abiertos de la senda del  Valle del Hoyo, con la presencia de árboles de gran porte "algarrobos" y dos bancadas en forma de "L" donde podrá realizar otro pequeño descanso y agradable paseo.

Llegado a este punto podrá descansar unos minutos, hidratarse y, si lo ha previsto, tomar un tentempié. Aún falta por cubrir más de la mitad del recorrido, y unos minutos de descanso, a la sombra si la hora lo permite, resultan muy reconfortantes. Los grandes algarrobos de este entorno natural son parte de la vegetación medieval que acompañaron a los bereberes y plantaron en el espacio entre Desfiladeros para el pastoreo.

Charca del sapito pintojo. Valle del Hoyo. Caminito del Rey

 

Desarenador del Valle del Hoyo (1510 m. recorridos)

Dejando atrás el punto más bajo de la senda del Valle del Hoyo "la Charca del Sapito Pintojo", se continúa con una subida muy encajonada por el pinar donde los muros de cantería del Canal hacen su presencia hasta nivelarse con el terreno y pasar por las balizas 1400 y 1500 m. Allí se estableció otro elemento importante en su infraestructura, un Desarenador con una gran balsa de acumulación de agua que hacía las veces de desarene. En este punto puede parar unos momentos para observar especialmente el husillo o tornillo que a través de la rueda servía para accionar la compuerta de agua. Aquí también se ha establecido otro Descansadero y, aunque el espacio se encuentra muy cerrado por la arboleda y grandes rocas de algún desprendimiento, es acogedor y puede divisar al frente las alturas del Tajo de Ballesteros y del Estudiante.

El Valle del Hoyo. Desarenador de la Balsa. Descansadero

 

Gran Derrumbe de Rocas (1800 m. recorridos)

Al dejar la balsa, el Canal continúa en superficie atravesando un "puentecito". Por su parte, la senda coge altura entre arbustos y grandes rocas apartadas del camino hasta llegar a un espacio que acoge un "algarrobo hueco" y reclamo fotográfico. La zona, con antiguas marcas en las rocas "MP5 y MP6" es reconocible por un "peñón" con torreta y restos de una casa (baliza 1600 m). La senda sigue subiendo hasta llegar a una rotura de la bóveda del Canal, y más arriba aún, a otro claro donde se parte por un "Desprendimiento de rocas" verdadero Mirador natural. Se encuentra en la mediación del Valle, rodeado de grandes bloques desde donde podrá disfrutar de una gran perspectiva del Valle y los altos tajos que lo envuelven. Podrá también distinguir la línea férrea con el singular puente metálico formado por dos grandes arcos de color verde que dan acceso al túnel. Por último, fíjese en los casetos blancos donde se guardaba la dinamita "el polvorín" y más lejos aún las altas laderas de Antequera.

En las alturas y a su espalda, podrá ver grupos de buitres sobrevolando muy cerca del Tajo de Almorchón, donde se encuentra precisamente el Mirador de las Buitreras. La tranquilidad del entorno puede verse alterada por el paso de algún un tren, regional o de mercancías, de subida hacia Bobadilla o de bajada hacia Málaga. Le recordamos que esta línea férrea no es la del AVE, que circula en su mayor parte bajo tierra en un largo túnel de más de 7 km en el término municipal del Valle de Abdalajís hasta que sale ya a los viaductos frente a Álora.

El Valle del Hoyo. Mirador del gran derrumbe

 

Casa del Hoyo (2100 m. recorridos)

Pasado el derrumbe y otro algarrobo hueco, la senda sigue subiendo, con la vista del Peñón del Cristo, junto a taludes, arcadas y bóvedas del Canal hasta llegar a una curva señalada con un pequeño mojón "MP" y un espigado tronco de pino ya seco (baliza 1200). Desde allí podrá divisar a su izquierda las ruinas de la Casa del Hoyo, enclavada en el centro del Valle a escasos metros del  río y con los túneles del ferrocarril de fondo. La Casa toma el nombre del frondoso Valle, denominado también de los Naranjos; abandonada sobre una pequeña elevación es testigo y referencia del modo de vida de otra época como pequeña explotación agropecuaria. Su alberca, que tomaba agua del Canal, abastecía tanto a la familia como al huertecillo de naranjos, a otro frutales y al propio rebaño de animales. La Casa se construyó antes que las obras del antigua Pasarela, pues se tienen registros de las personas que la habitaron desde finales del siglo XIX, viviendo sus descendientes en Ardales y Álora.

En la casa se vivía de una economía de pura subsistencia, contando con unas cuantas vacas, gallinas, cerdos, cabras y ovejas para hacer también queso. A finales de los años setenta la casa se abandona y empieza a servir de refugio a los  montañeros y escaladores que accedían a las paredes del Desfiladero, recibiendo distintas denominaciones. Durante los ochenta se detectó, por un sondeo arqueológico, la presencia de cerámica medieval islámica y castellana, lo que indica la existencia de un asentamiento al menos desde el siglo XIII, probablemente una pequeña alquería "القرية / al-qarīa" o casa de labor.

Casa del Valle del Hoyo. Caminito del Rey

 

Roturas de Altos Paredones. Canal (2400 m. recorridos)

Dejando atrás la visión de la Casa, el nivel de la senda ondulante se estabiliza convirtiéndose en un largo paseo entre árboles y junto a los muros del Canal que en estos tramos se van rebajando casi hasta el nivel del suelo (baliza 2200). Tras pasar por otro "puentecito" que sortea al propio Canal, comenzará una prolongada curva y un suave descenso que hace que la acequia, en la que se ha convertido, vaya elevando sus muros de cemento y cantería hasta alcanzar una considerable altura. Precisamente una "primera Rotura" le permitirá transitar encajonado por su interior (baliza 2300) hasta así salir a un espacio abierto con una bancada desde donde podrá contemplar la parte final del Valle, el ferrocarril y la entrada al último Desfiladero "el Gran Gaitán".

Aunque gran parte del recorrido del Canal de agua se construyó en galería, algunas partes se hicieron a cielo abierto con gruesos muros, como ocurre en la parte interior del Valle del Hoyo. El Canal tiene su origen en la necesidad de generar energía en la Central Hidroeléctrica del Chorro, paralela al Caminito, con un caudal de 10.000 litros por segundo, aprovechando los 100 m de cota (desnivel) existentes entre la Presa del Gaitanejo y la salida del último Desfiladero.

Los Canales (5)

 

Refugio de los Murciélagos (2390 m. recorridos)

En el espacio del Descansadero y de la gran Rotura, se ha rehabilitado un antiguo túnel de servicio del Canal para convertirlo en Refugio de Murciélagos que les facilita hibernar. La entrada de la cavidad, rodeada de vegetación y con un sumidero de agua en su base, se ha cerrado con un gran portón de madera en el que se abre una pequeña ventana en su parte superior que permite la entrada a estos pequeños "quirópteros", únicos mamíferos capaces de volar. Como indica el panel informativo "Refugio de Murciélagos", aquí pueden encontrarse especies amenazadas como los murciélagos de herradura, ratonero y de cueva. Así pues, su particular biología requiere de la existencia de refugios seguros donde pasar el día, reproducirse y realizar su largo periodo de hibernación, alrededor de 183 días.

El murciélago constituye un animal muy amenazado por ciertas actividades humanas, habiéndose considerado paradójicamente dañino, aunque son grandes aliados del ser humano al alimentarse de ingentes cantidades de insectos perjudiciales como polillas, mosquitos, etc. Desempeñan un papel ecológico vital como polinizadores, controladores de plagas de insectos o pequeños vertebrados, desarrollando también un importante papel en la dispersión de semillas.

El Valle del Hoyo. Refugio de murciélagos. Panel informativo

 

Compuerta del Canal (2390 m. recorridos)

Desde el Descansadero y Refugio, la senda se vuelve a internar por otro tramo más corto del Canal (baliza 2400) que se pega a las paredes del Peñón del Cristo (cartel riesgo de desprendimiento) que le llevará finalmente hasta una pequeña escalera de madera para acceder al último tramo de Pasarelas. Deténgase unos instantes para realizar una mirada panorámica y contemplar el Valle del Hoyo en toda su plenitud. Aquí también se separaba el Canal, introduciéndose en la pared rocosa que parte de una "boca de entrada" y recorre unos 300 m visitables al haber sido rehabilitado con iluminación. La pequeña escalera se eleva sobre la estructura de una gran "Compuerta de Control del Canal", que cuenta con el mecanismo que accionaba su subida o bajada. Sus distintos elementos son: tablero o tajadera, husillo con rosca, marcos, rueda y escalera de acceso.

El Canal inicia aquí un recorrido prácticamente subterráneo, con una pequeña abertura en el vértice de la Falla Chica, hasta el Puente acueducto. En 2017 el Canal ha sido reabierto tras su restauración, permitiendo el tránsito por su interior y utilizándose como alternativa al sendero aéreo los días que, debido a la lluvia o al viento, se producen desprendimientos de piedras. Una solución práctica que evita tener que cerrar el Caminito u obligar a los visitantes a volver sobre sus pasos hasta la entrada.

Dispersos por el techo del túnel existen pequeñas oquedades realizadas por algunas perforaciones de barrenos y pequeñas grietas, que son utilizadas como refugio diurno por diferentes especies de quirópteros (murciélagos). Para evitar molestarlos, se ha instalado una tenue iluminación led a baja altura.

Túnel del canal. Compuerta