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Segundo cañón. El Tajo de las Palomas

Segundo cañón. El Tajo de las Palomas

Tras una larga curva en la que la pasarela rodea una pared rocosa se empieza a salir de El Soto y el visitante se adentra en el segundo Cañón, conocido com el Tajo de las Palomas. Aquí podemos ver:

 

Mirador del talud del ferrocarril (450 m. recorridos)

Tras una larga curva en la que la Pasarela rodea la pared rocosa, empezará a salir de "el Soto" y entrar en la antesala del segundo Cañón "el Tajo de las Palomas" donde le llamará la atención una colonia de palomas bravías que no dejan de revolotear. Se verá sorprendido otra vez  por la luz y por el imponente Talud de contención que se hubo que realizar tras un descarrilamiento del ferrocarril del que aún se pueden ver esparcidas algunas vigas y traviesas. Tras llegar a unos escalones de cemento se accede a un estrecho mirador serpenteante que realiza la propia pasarela, punto privilegiado porque desde su baranda se puede admirar a la izquierda todo el espacio recorrido de "el Soto" y a la derecha el inicio del "Tajo de las Palomas". Después vendrá un largo tramo rectilíneo de Pasarelas sin dificultad y con ligeras curvas, casi siempre acompañado por el Canal hasta llegar a otro Mirador en el Puente del Rey y el Desarenador del Cueva del Toro.

Habrá podido observar hasta este punto que el Canal, según en qué zonas, sigue llevando agua. Le sorprenderá saber que este nicho ecológico cuenta con numerosos anfibios e insectos. También le invitamos a que levante la vista y vea las tremendas paredes y la vegetación que, de manera casi milagrosa, crece en las rocas.

El Caminito del Rey. Foto de Juan María Álvarez

 

Puente del Rey (700 m. recorridos)

El Puente del Rey, por haberlo cruzado el monarca Alfonso XIII  (21.05.1921) tras bajarse del apartadero situado allí mismo, recibía hasta entonces otras denominaciones "del Tajo de las Palomas, de la Cueva del Toro, de la Fuente del Toro o Tensado". Con la realización de este pequeño "Puentecito", en el espacio abierto entre los dos túneles del ferrocarril, se pretendía comunicar las laderas del Tajo, la vía del tren y las Pasarelas de servicio posibilitando la carga, descarga y transporte de materiales; en su caso también de operarios. Desde este lugar puede observar algunos de los túneles que fueron realizados por cuadrillas de trabajadores. Cada cuadrilla, partiendo de una boca, iban perforando la montaña utilizando dinamita hasta encontrarse en el centro; aunque en muchas ocasiones el hueco o luz del túnel no era muy parejo. También son apreciable al final del Puente los bancos de cementos que servían de espera en el Apartadero.

El paso para salvar ambos lados del Tajo de las Palomas se construyó a modo de delgada pasarela "postensada" mediante cables que soportaban el tablero de hormigón (de ahí la denominación no muy exacta de Puente Tensado). La estructura se acabada con una escalerita, murete o petril de seguridad, barandilla y dos bancos corridos, también de hormigón. Desde el Mirador del Puente, a su derecha, puede observar el Túnel nº 7 "Rocas Llanas" de la línea Córdoba-Málaga con una extensión de 325 m. A su salida se construyó un pequeño viaducto para salvar el barranco de la Cañada del Lobo.

La Cañada del Lobo es un hito natural muy destacado de este espacio natural que  baja desde el pico de la Sierra de Huma (1191 m) descendiendo precipitadamente, pues contiene un desnivel de 1000 m aproximadamente, hasta desembocar en el Tajo de  las Palomas. El topónimo guarda la memoria de este animal que habitaba por esta zona y cuyo último ejemplar, una loba, parece que fue cazada en 1941.

Caminito. Acceso Norte, Ardales. Entrada en el Desfiladero de los Gaitanejos6

 

Desarenador. Cueva del Toro (705 m. recorridos)

Se puede considerar que el primer gran tramo del Canal acaba en el paraje de la Cueva del Toro, después de recorrer unos 1400 m. Aquí se encuentra el primer gran Desarenador, frente al Puente con la balsa construida con muros de contención y junto a la vivienda del vigilante, hoy desaparecida, que controlaba todas las operaciones. Un desarenador es una estructura para retener la arena y otros sedimentos que traen las aguas del Canal en superficie y evitar así que ingresen en el nuevo tramo y en la Central Hidroeléctrica, por lo que la tarea del desarene era crucial. La estructura ensanchada se cerraba con compuertas y permitía la eliminación de toda esa suciedad por un desagüe directo al Cañón. Los operarios manejaban sus pértigas sobre el muro con el consiguiente riesgo, aunque no se tienen noticias de ningún accidente.

Por encima del Desarenador se localiza la Cueva del Toro, topónimo que da el nombre a este espacio. Se trata de una de las muchas cavidades que se enclavan en el paisaje kárstico del paraje natural y ocupada o utilizada en distintos periodos, incluso por los herreros y como fragua durante las obras de esta zona. Hay que destacar sobre todo que, como cueva-abrigo, fue utilizada como hábitat durante el periodo neolítico.

Aquí encontrará un banco para descansar, pues ha realizado un buen trecho del recorrido, y poder observar el Puente por el que pasó el rey Alfonso XIII en 1921 o el vuelo de los buitres en las alturas. Es el lugar donde los grupos guiados hacen también una parada para atender las explicaciones sobre los distintos elementos de interés: el Puente, la linera de ferrocarril, los restos del Desarenador y el Canal que se oculta subterráneamente para seguir su camino.

Puentecillo junto a la cueva del Toro04

 

Mirador de Rocas Llanas (900 m. recorridos)

Dejado atrás el Desarenador, tras andar un buen tramo sinuoso de Pasarelas, se llega a un gran saliente de la roca que tras salvarlo se accede a una escalera y a un rellano en altura "Mirador de Rocas Llanas" donde se sitúa un panel informativo sobre la "Fauna" del lugar y la baliza de 900 m recorridos. Se trata de uin Punto de encuentro señalizado desde donde los grupos se fotografían con una panorámica espectacular, pues desde aquí se puede observar, además de la peculiaridad de las rocas de enfrente, la enorme pared del Tajo de Ballesteros, escarpe rocoso que destaca por su color anaranjado, propiciado por el óxido de hierro, junto a manchas oscuras y claras de la caliza. Igualmente la cantera del ferrocarril a su izquierda, al fondo parte del Valle del Hoyo y a su derecha, y en todo lo alto, los Tajos de Almorchón (663 m) pertenecientes a la Sierra de la Pizarra, y al fondo el Peñón del Cristo o Castillón de la Ermita (619 m) hacia donde los senderistas suben.

El tramo final del segundo Cañón acaba con grandes cárcavas para entrar después en un tramo que se va abriendo. A lo largo del recorrido del Valle del Hoyo no dejará de estar presente la impresionante imagen del Tajo de Ballesteros con numerosas oquedades en sus paredes que albergan los nidos de una importante colonia de buitres y otras rapaces. Levante la vista y observe su majestuoso vuelo, pues es raro no ver alguno aprovechando las corrientes ascendentes de aire.

Desde esta zona podrá empezar a comprender el esfuerzo que supuso la realización la línea férrea que une Málaga-Córdoba (1865). Un hito sin precedentes cuya construcción duró algo menos de seis años. El terreno por el que hubo de tenderse el trazado férreo era muy accidentado, por lo que exigió una gran obra de ingeniería, sobre todo en la zona de El Chorro, con numerosos túneles, viaductos y puentes. En 1866 se finalizan los 192 Km, con 17 túneles, 8 viaductos y 19 puentes, de los cuales, una parte importante se desarrollaban en el Desfiladero de los Gaitanes, donde la obra cobró una especial dificultad por lo accidentado del terreno.

El Caminito del Rey. Foto de Juan María Álvarez